lunes, 11 de agosto de 2008

Zapatos siempre a punto


Para que tus zapatos luzcan siempre perfectos, límpialos y cepíllalos siempre cuando te los quites al llegar a casa.

Recuerda limpiarlos tanto por fuera como por dentro. Si dejan olor, échales polvos de talco o producto especial para zapatos olorosos.

Además, procura alternar tu calzado para dejar respirar a los que acabas de quitarte.

De este modo, cuando necesites ponértelos de nuevo estarán preparados y no tendrás que ponerlos al día a última hora antes de salir y con prisas.