miércoles, 1 de julio de 2015

Cómo mantener a raya los "trastos"



Llega un momento en el que te das cuenta de que tienes muchos "trastos". No sabes cómo has llegado hasta ahí, solo que los años han ayudado a la acumulación.

Por lo general, haces limpieza, eliminas lo innecesario y empieza a girar de nuevo la rueda... hasta la próxima vez que toque destrastear.

¿Es posible mantener a raya los trastos?¿Se puede conseguir un mantenimiento más natural y un control de lo que tenemos sin necesidad de hacer destrasteos cada año? 

Sí, es posible. Solo tenemos que realizar labores de mantenimiento. Y esto se hace cada día y siendo conscientes de ello. Hay seis reglas fundamentales:

  • Un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar. No dejes que entren más objetos en casa si antes no les has encontrado el lugar que les corresponde. Y por supuesto, si algo no tiene un lugar, no debe estar en casa y debe marcharse.
  • Coloca en su lugar: una vez que termines de usar un objeto, devuélvelo a su lugar. Y hazlo ahora, no esperes a más tarde. De este modo, siempre estará donde corresponde y lo encontrarás cuando lo necesites.
  • No guardes para reparar: el DIY (do it yourself) ha conseguido que cada vez más personas regresen al mundo manual, al de la artesanía. Pero también nos hace creer que podemos coger una prenda básica y convertirla en un precioso vestido sin haber cogido jamás una aguja o que uniendo dos cables y apretando un tornillo, ese aparato volverá a funcionar (todo necesita su aprendizaje básico...). Por lo tanto, si tienes un objeto para reparar, repáralo ahora si sabes hacerlo o llévalo a un lugar donde lo hagan por ti. Pero hazlo ahora. Si lo dejas para más adelante, nunca lo arreglarás y se quedará como trasto ocupando sitio.
  • Técnica de las manos llenas: consciente o inconscientemente, esta técnica es la que emplean muchos camareros. No van de un lado a otro sin más: siempre intentan llevar algo en las manos, aprovechando el "viaje". Haz lo mismo en casa: si sales de una habitación, echa un vistazo rápido: ¿hay algún objeto que no está en su lugar? cógelo y llévalo donde le corresponde. 
  • Aprende a decir NO. No te lleves cosas gratis, solo porque son gratis. No aceptes regalos solo porque quien te lo ofrece, es alguien cercano o por compromiso. Aprende a pensar primero en si se trata algo que necesitas o si les vas a dar uso. Puede parecer extraño al principio pero te ayudará a largo plazo. Como anécdota te contaré que hace unos meses fui a mi supermercado habitual y ese día regalaban gratis, con una cantidad mínima de gasto que yo superaba, una tarta de unas 6 raciones. Decidí no llevármela (solo dos en casa y no íbamos a estar en toda la semana siguiente). La cajera se sorprendió: ¿cómo puede decirme que no la quiere si es gratis? Es cierto pero ¿por qué voy a llevarme algo que no voy a consumir, que ocupa espacio y que me obligará a pensar qué hacer con ello? 
  • Regla de los dos minutos: si hacer una tarea te lleva menos de dos minutos, hazlo ahora y no esperes más.

domingo, 28 de junio de 2015

Palabras baúl



Tuve dos profesores en mi época de estudiante que estaban de acuerdo en un mismo asunto: el profesor de Lengua del instituto y el profesor de Lenguaje periodístico durante la carrera.

Ambos decían que debíamos ser capaces de no utilizar indiscriminadamente las palabras baúl. Se trata de palabras cuyo significado es tan amplio que son capaces de sustituir a palabras de significado concreto. Y las utilizamos constantemente en nuestra vida!

Una de esas palabras es "cosa". En nuestra vida, todo son "cosas", desde los asuntos hasta los objetos pasando por las actividades, las consecuencias y las sorpresas. No hay frase sin "cosas". En este blog siempre utilizamos una palabra que también podría ser baúl: "trastos". Porque trastos son muchas cosas concretas, pero indefinidas: un mueble, un bolígrafo, folletos, mandos rotos o ropa.

Hoy he materializado y concretado un poco más ambas palabras. Hace años mi marido y yo decidimos comprar tres maletines de aluminio como el que ves en la imagen. Teníamos muchas herramientas y decidimos que ese sería el mejor método para ordenarlas y almacenarlas hasta su uso.

Casi 10 años después, he decidido poner fin a la tortura de buscar absurdamente entre las "cosas" de su interior. He sacado todo el contenido, eliminado lo innecesario y vuelto a guardar lo que realmente importa. Me he quedado con una bolsa de basura para tirar, y los dos maletines pequeños para regalar.

Ahora no tengo ni trastos ni cosas. Solo tengo un maletín con herramientas, que tienen nombre y apellido y son fáciles de localizar.

De vez en cuando, solo es necesario dedicar 20 minutos a revisar lo que tenemos. Eliminemos "cosas" y "trastos". Ganemos en espacio y tiempo.

miércoles, 24 de junio de 2015

Ladrones de tiempo




Todos tenemos 24 horas al día, y los mismo días al año, para realizar nuestras actividades, trabajo y nuestro ocio. Si estamos muy entretenidos, el tiempo pasa deprisa. Si estamos aburridos o no nos gusta la tarea que tenemos entre manos, los minutos se harán eternos.

Pero vivir plenamente nuestra vida requiere ser capaces de tener tiempo para todo lo que queremos, estirar las horas y disfrutar con lo que hacemos. Sin embargo, en las grandes ciudades y muchas de tamaño mediano, cada vez se escucha más la queja de que el tiempo no llega para hacerlo todo.¿Quién nos roba tiempo?¿Por qué otras personas pueden hacer casi de todo y nosotros no?

Hoy destacaré varios "ladrones de tiempo" contra los que podemos luchar en nuestro día a día para que disfrutemos de aquello que nos gusta.

Las personas:
amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo. Tienes organizado tu día, sabes lo que tienes que hacer en cada momento, pero llegan otras personas que, sin pedir tu tiempo (cita, un espacio que les puedas dedicar), te lo roban. Te quitan el foco y te distraen. Por ejemplo, vienen a charlar contigo, o a pedirte algo. Te llaman por teléfono para preguntarte algo de dos minutos pero te quedas "colgado" media hora. ¿Qué puedes hacer? Diles amablemente que ahora no tienes tiempo para ellos y que luego les llamarás o irás a ver. Apúntalo para no olvidarlo y busca un momento adecuado para contactarles.
Las tareas:
Muchas cosas que hacer y mucho desorden. Y si además llegan tareas inesperadas, más problemas aún. Antes de acostarte o a primera hora de la mañana, dedica unos minutos a organizar las tareas del día por prioridades. Te liberarás de mucho estrés. Y si llega algo nuevo, dedica un minuto a evaluar su importancia e inclúyela dentro de tu lista, cuando le corresponda.
Los compromisos:
A veces estamos atados a compromisos que no queremos cumplir. Ir a visitar a alguien, acudir a una reunión innecesaria, incluso dedicar parte de nuestro tiempo a un ocio que tal vez no nos apetece pero al que nos cuesta negarnos porque "es lo que hay que hacer". Los compromisos nos quitan tiempo y energía. Aprende a disfrutar de las cosas que realmente te aportan valor y di "no" a aquello que no te da felicidad.
No saber decir que no:
A mucha gente le sucede que no sabe decir que "no". Y esto es importante. Hay que saber decir que no para poder decir que sí a nuestra vida, la que queremos, la que nos gusta. Si lo explicamos a los demás y les damos nuestros motivos, seremos comprendidos y nos sentiremos más libres.
Los objetos que poseemos:
Estamos atados a los objetos que poseemos. ¿O son los objetos quienes nos poseen? Les dedicamos mucho tiempo: a mantenerlos, a moverlos, a guardarlos, a buscarles un nuevo sitio... Pasamos horas a retirarlos para limpiar, y solo con el objetivo de que estén ahí, decorando. ¿Has pensado en deshacerte  de lo que no utilizas, de lo que no te aporta valor?
Nuestros miedos:
El miedo es parte del ser humano. Y la mayoría de las veces no nos deja avanzar y nos mantiene en nuestra zona de confort. No nos permite disfrutar de cosas nuevas y nos mantiene muchas horas dándole vueltas a temas que no merecen ni dos minutos más de nuestro tiempo. Sal poco a poco de tu zona de confort, enfrenta tu vida a tus miedos y busca cosas nuevas para hacer cada día. Aunque no lo creas, nuestro cerebro aprende y se mantiene activo si le damos novedades a menudo.
Nuestros sentimientos:
Este ladrón de tiempo está asentado en muchos hogares. Nuestros sentimientos y recuerdos se aferran a objetos y nos impiden avanzar. Y con ello, se llevan mucha de la energía y el tiempo que dedicamos a observar (que no disfrutar) de la vida y de las cosas que tenemos.


domingo, 21 de junio de 2015

Guía para organizar tu armario: infografía


¿Pasas los primeros minutos de la mañana pensando en qué ponerte? ¿El armario se desordena por más que intentas mantenerlo a raya?

Tal vez ahora que llega el verano el orden sea más sencillo y podamos aplicar algunos consejos y hasta pensar en poner en marcha algunas ideas, como el Proyecto 333 del que te hablé en este post hace unos días, o reducir nuestras prendas a los básicos.

Apartment Geek ha publicado una infografía (en inglés, pero muy comprensible) realizada por Neo Mammalian Studios en la que explican las mejores maneras de organizar un armario y cuáles son las prendas necesarias para crear suficientes conjuntos sin necesidad de tener demasiada ropa, mucha de la cual no nos ponemos nunca (¿recuerdas la Regla de Pareto?).

Puedes ver la infografía completa aquí.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Manipulación? Nuestros deseos detrás de las compras

¿Comprarías una camiseta por 2 euros?¿Y si supieras cómo ha sido fabricada?

Gracias al blog de mi amiga Rosa conozco este video. Es un experimento social que se realizó con motivo del Fashion Revolution Day el pasado 24 de abril. Se trata de un movimiento internacional que pretende hacernos más conscientes acerca de cómo y quién fabrica nuestras prendas de vestir.


También recupero un post publicado en Frugaling (en inglés) que merece la pena leer, donde se habla de cómo nos manipulan con los anuncios: desde utilizando nuestros valores hasta buscando las palabras adecuadas para que te apetezca comprar en sus tiendas. ¿Estás seguro de que necesitas comprar esa chaqueta?

domingo, 14 de junio de 2015

La magia del orden



En muchas de nuestras "vergüenzas" se encuentra el motivo por el que creemos que somos únicos. Si tenemos la casa desordenada, buscamos una excusa cuando vienen invitados. Si nuestro armario tiene más de lo que cabe en su interior, intentamos que nadie salvo nosotros intente abrirlo.

Pensamos que nosotros somos los únicos porque no nos gusta lo que vemos. En otras ocasiones, la culpa es de nuestra "cultura" porque consideramos que hay más gente como nosotros en nuestro país. Y cuando ampliamos la vista, encontramos que otros países son peores que el nuestro.

Todo sea por buscar un motivo que nos ayude a mantener nuestro sistema como está.

En algunas ocasiones hemos hablado en Casa Perfecta de la cantidad de acumulación de trastos que suceden en Estados Unidos: un lugar donde todos quieren vivir en casas enormes, con mucho sitio, donde almacenan muchas cosas (porque además "sabemos" que todo lo que se vende en EE.UU. es más grande y venden en cantidades ingentes).

Tenemos la tendencia de girar nuestra vista hacia este gran país porque es como un referente. Te sorprenderá saber que también ocurre en Japón. Es decir: en realidad, ocurre en muchos países, y en la mayoría de los industrializados. Todo depende de las personas y su forma de vida.



En este post te voy a presentar a Marie Kondo.

Esta joven es una consultora de Organización (como muchas de las norteamericanas que te hemos presentado en este blog). Dedicada a organizar de modo profesional desde que que cumplió la mayoría de edad -y antes a nivel doméstico en su casa y la de sus familiares y amigos-, en su propia empresa, Marie Kondo ha escrito un libro titulado "The Magic of tidying up" (La magia del orden).


Aunque los principios básicos ya los conoces si sigues habitualmente este blog, lo resumiremos a continuación:

  • Ordena de una sola vez, de modo tan rápido y completo como te sea posible. Es más eficaz
  • Separa por categoría de producto, no por la ubicación donde se encuentran.
  • Criterio de selección: ¿te da felicidad? (este es el punto diferenciador de Marie Kondo respecto a otros Organizadores profesionales)
  • Sigue este orden para la organización y destrasteo: Ropa, libros, documentos, objetos varios. Deja para el final los mementos


Puedes conocer más sobre Marie Kondo aquí:

Artículo

Extracto de su libro en inglés

Primer capítulo de su libro en español

Charla de Marie Kondo en Google, video de Youtube




miércoles, 10 de junio de 2015

Minimalismo y vida personal: ¿estamos demasiado ocupados?



Hace unos días caía en mis manos este post que os recomiendo como lectura para hoy. Es una reflexión acerca de nuestra vida "ajetreada", llena de cosas por hacer, siempre de un lado para otro.

Y no solo nosotros, también nuestros hijos, amigos, familiares... y de lo que menos disfrutamos es de tener tiempo, dedicarlo a nosotros, a los pequeños placeres, a hablar, a disfrutar...

Aunque el autor del post no lo menciona, esto es, en definitiva, el minimalismo: dejar espacio a lo esencial en nuestra vida, recuperar nuestro hogar, nuestras relaciones personales, disfrutar de la vida.

Espero que este post, os haga reflexionar en un día como hoy.

La enfermedad de estar ocupado