miércoles, 25 de marzo de 2015

Cómo doblar un traje para viajar



Hace unos días, un amigo tenía que viajar por trabajo durante varios días y, además del traje que llevaba puesto, tenía que llevar otro en la maleta.

Esto me hizo pensar en todos aquellos que leéis este blog y que también viajáis. Preparar la maleta es uno de los quebraderos de cabeza de mucha gente y, aún más, si es para varios días y con varios cambios de ropa.

Si eres de los que viajan y debes llevar traje, para que luzca perfecto y no llegue lleno de arrugas, en este video está la clave para doblarlo y que viaje como si no hubiera salido del armario.

Cómo doblar un traje para llevarlo en la maleta.

domingo, 22 de marzo de 2015

Lectura de fin de semana: Focus



En una época dominada por la multi tarea, las distracciones y el intento por acaparar todas las actividades posibles, Leo Babauta nos ofrece un libro breve (121 páginas), de rápida lectura, sobre nuestra capacidad para concentrarnos y enfocar nuestro día a día, nuestra vida y nuestras acciones.

Cómo eliminar las distracciones, cómo gestionar a las personas de nuestro alrededor, cómo simplificar y cómo enfocarnos en nuestros objetivos son algunos de los temas de este libro. Hace unos días te contaba cómo yo estoy reduciendo las distracciones a mi alrededor para enfocarme en lo importante. Este libro tiene mucho que ver con ello.

Como otros libros de Leo Babauta, autor del blog Zen Habits, es un libro de descarga gratuita. Tienes también una versión de pago en este enlace que incluye videos online, capítulos adicionales, etc. y en la misma página puedes descargar también otros formatos para Kindle y otros lectores (inglés).

Además del enlace al libro en inglés, te dejo un enlace al libro en castellano, traducido por Homus Minimus.

Descarga en pdf y en castellano el libro Focus, de Leo Babauta.

Descarga en pdf y en inglés el libro Focus, de Leo Babauta.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Reducir la tecnología, ganar libertad




Ya desde la primera línea debo reconocer que me gusta la tecnología. Nos ha aportado muchas cosas buenas y, a día de hoy, no estar conectado es como estar fuera del mundo. Además, mi formación y vocación en el ámbito de la Comunicación hace que cualquier forma de "estar" sea valiosa para mi.

Pero reducir la tecnología utilizándola de modo inteligente y sin prescindir de ella es posible. Y en este post no me voy a referir a lavadoras o neveras, porque su "no uso" nos obligaría a ir hacia atrás más tiempo del que nos gustaría. Así que me enfocaré en tres cosas: móvil, correo electrónico y redes sociales.

La gestión de nuestro tiempo afecta a toda nuestra vida: desde nuestro trabajo -si lo tenemos- a nuestra vida familiar y el cuidado de nuestro hogar. Escuchamos a menudo esa frase de "no tengo tiempo para nada", pero todos tenemos 24 horas al día y lo flexibles que sean depende de nuestra gestión personal.

Reduciendo levemente la tecnología y las distracciones (o mejor dicho, gestionándolas) seremos capaces de salvar cada día unos minutos para dedicarlo a nosotros mismos o a lo que más nos apetezca. Son solo leves cambios, pero en mi caso el resultado merece la pena.

Móvil: mi móvil está pegado a mi todas las horas de mi día. Es mi herramienta de trabajo: teléfono, email, redes sociales, chat... pero también mi conexión con mi familia y amigos. Aporta rapidez y capacidad de gestionar varias cosas a la vez, pero al menos en los últimos tiempos, también suponía estar demasiado pendiente de él. Primeras reglas aplicadas: silenciar los grupos de chat y leerlos solo cuando tenga un rato tranquilo para responder. Cuanto más estés en ellos, más demandan tu atención. También he silenciado el resto del teléfono: el constante sonido en la recepción de llamadas o emails distraía mi atención y perdía foco. Es importante concentrarse para acabar las tareas. Hay tiempo para todo y se pueden devolver llamadas en un determinado momento del día.

Correo electrónico: tuve un compañero hace años que solo abría el correo electrónico dos o tres veces al día. Nunca lo entendí, yo necesitaba estar al tanto por si recibía algo urgente. Ahora forma parte de mi día a día: el correo se mira de modo puntual, porque cualquier mensaje urgente puede desviar tu trabajo y no hacer lo realmente importante. Además, cuando miras todos los mensajes a la vez, es posible seleccionar y decidir en un minuto qué hacer con cada uno de ellos. Otra de las cosas que hago desde hace años es dejar la bandeja de entrada solo con los temas pendientes. Y según los voy resolviendo, pasan a otra carpeta de archivo donde los puedo consultar si es necesario. Es liberador ver la bandeja de entrada vacía o con muy pocos emails al final del día.

Redes sociales: una de las herramientas que más me gustan de la actualidad. Estás al día, en contacto y hay muchas para elegir. Pero corremos el riesgo de pasar demasiado tiempo en ellas. Restringir el acceso a una vez al día ayuda a tener más tiempo y estar menos "enganchados".

¿Resultado de todo esto? Tranquilidad, más foco en lo que debo hacer en cada momento, más eficacia y más tiempo.

¿Te animas a probar?





domingo, 15 de marzo de 2015

Lectura de fin de semana: La gran destreza



Cuando llega el fin de semana me gusta leer. Aún muchos libros en papel, pero también los leo en formato digital.

Hoy voy a iniciar una pequeña serie de post con lecturas de fin de semana, algunos libros digitales que hablan sobre minimalismo, sobre organización en casa, sobre hábitos, sobre trabajo, sobre economía doméstica...

El libro que recomiendo hoy se titula "The One Skill" (La gran destreza), y está escrito por Leo Babauta, autor del blog Zen Habits.

Se trata de un libro corto, que leerás en un rato pero que re-leerás muchas más veces. Es un libro sobre desapego y libertad. Desapego a los objetos, a los hábitos, a las personas, a los comportamientos que nos hacen daño. Liberarnos de expectativas sobre todo lo que nos rodea, aprendiendo en el camino a ser más felices.

La gran destreza es un libro de difusión gratuita, que os dejo también enlazado en castellano. Se han encargado de su traducción Homo Minimus y "No quiero otro pijama", bajo los mismos derechos de difusión (gratuito pero con mención). Gracias a ambos por la labor de traducción.

Disfruta.

Descargar en pdf el libro en castellano de The One Skill (La gran destreza), de Leo Babauta.

Descargar en pdf el libro en inglés de The One Skill, de Leo Babauta.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Los cambios, mejor despacio



¿Por qué no conseguimos que el orden se mantenga en nuestra casa más que unos días o unas semanas? ¿Por qué la alimentación saludable que intentamos lograr una y otra vez, acaba fuera de nuestra vida?¿Por qué nos cuesta limitar nuestras compras?¿Por qué aunque intentamos tener a raya y fuera de casa los trastos, siempre hay muchos dentro?

Hay tres respuestas, y se pueden dar a la vez o de modo independiente:
Cualquier cambio que queramos hacer en nuestra vida tiene, en primer lugar, que realizarse cuando estamos  emocionalmente estables (cuando no lo estamos, las rutinas desaparecen). Y en segundo lugar, y creo que más importante, tenemos que tener en cuenta que la acumulación y el desorden han tenido mucho tiempo para instalarse en nuestras casas, y no podemos pretender que salgan de un día para otro.

Por lo tanto, los cambios, mejor despacio. Te servirá, además, para ir consiguiendo pequeños logros que podrás celebrar y revisar cada cosa despacio y de modo controlado.

¿Cómo empezar? Esta pregunta me la hacía Marta unos días atrás por correo electrónico. Primero, siendo conscientes de que destrastear y eliminar la acumulación de nuestras vidas nos va a llevar tiempo. Así que tener paciencia y empeño es fundamental. No hay que sentirse culpable por tener un hogar desorganizado, puede haber muchas causas. Lo importante es comenzar, y eso siempre incluye "el primer día".



Después, seguir unas simples reglas:
Las reglas de la organización y el orden a diario:
Las reglas para destrastear:
  • Sacar cada día un objeto inútil de nuestra casa
  • Revisar, clasificar y eliminar el correo físico a diario
  • Dedicar todas las semanas un rato a destrastear o eliminar objetos inútiles
Para el último punto tenemos dos opciones: dedicar una mañana o un día a una habitación, sin distracciones o, si esto no encaja en nuestro ritmos de vida, dedicar una hora el día que podamos  a la semana (los resultados se verán, pero será más lento).

Resumiendo el proceso, ya mencionado en detalle en otros posts de Casa Perfecta, hay que contar con tres "cajas" o montones y el ambiente adecuado:

  • Caja de donación: para regalar a amigos, familiares, conocidos, a la parroquia o a una ONG.
  • Caja de ventas: para vender a conocidos o desconocidos, a través de cualquier plataforma (eBay, tiendas de segunda mano, etc.)
  • Caja para tirar: debería tener muy pocos objetos, básicamente lo que es inservible y no se puede donar o vender.

Revisaremos cada objeto de la habitación. Valoramos su estado, si lo usamos a menudo o no, si lo queremos. Si decidimos que debe salir de nuestra vida, lo ponemos en una de las tres cajas. Y durante esa semana tenemos que donarlo, venderlo o tirarlo.

Si en casa hay niños mayores de 5 o 6 años, hay que motivarles, y estas reglas se pueden llevar acabo dejando que nos ayuden como si fuera un juego (¿quién vacía antes el cajón?¿Quién encuentra antes tres objetos que no queramos en casa?¿Quién guarda antes la ropa recién doblada?). Las reglas del orden también pueden utilizarse como un juego si son pequeños, pero es mejor que no lo perciban como un castigo. El orden debe aportarles rutina y serenidad, no estrés ni connotaciones negativas.


domingo, 8 de marzo de 2015

Ordenando en cajas: el principal peligro


En Casa Perfecta hemos tratado mucho el tema del Orden en casa y los organizadores y formas de ordenar nuestros objetos para sacar el máximo rendimiento al espacio que tenemos.

Pero hay que tener en cuenta un aspecto muy importante: primero hay que destrastear, sacar de nuestro armario, cajón o espacio todo su contenido, para eliminar lo innecesario, roto, inservible o que no se utilice y dejar solo lo necesario.

Existe una expresión anglosajona que dice "Out of sight, out of mind", que expresa que si no ves algo porque está fuera de tu vista, no lo tendrás tampoco en mente, no recordarás que lo tienes.

Este es uno de los peligros de la organización: a todos nos gusta comprar cajas decorativas (o hacerlas nosotros mismos) para ordenar ropa y elementos en nuestra casa. El problema es cuando estas cajas son para ordenar cosas necesarias e innecesarias.

Cuando no se destrastea previamente y solo se ordena lo que se posee, corremos el riesgo de estar guardando objetos que no nos sirven para nada. Eso sí, muy bien organizados. Al estar fuera de nuestra visión, olvidamos que los tenemos.


Esto ocurre muy a menudo en muchos hogares: un porcentaje alto de la población no recuerda lo que hay dentro de cada caja cerrada que hay en casa.

Por lo tanto, te recomendamos que destines las cajas para cosas muy específicas de uso no diario (también se pueden usar para zapatos o ropa de otras temporadas, por ejemplo) o con valor sentimental. Que además tengan un cartel visible que indique lo que contiene. Y el resto de objetos, mejor en contenedores abiertos o con separadores, que te permitan saber toque tienes y utilizarlo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Cuánto nos cuestan nuestros objetos?



Comprar nos cuesta dinero. Es bastante habitual que miremos mucho el precio de las cosas para tomar decisiones de compra. En algunos casos lo hacemos sin pensar (ropa) y en otros, le damos muchas vueltas (una casa, un coche...).

Pero una vez realizada la adquisición, o aceptado el regalo que nos han dado, no pensamos en su coste de mantenimiento.

Todos los objetos que entran en nuestra casa tienen un coste oculto en el que no pensamos cuando dejamos que entre:

  • Buscarle un lugar
  • Limpiarlo
  • Organizarlo
  • Mantenerlo
  • Regarlo o darle de comer (plantas, animales)
  • Comprar y sustituir pilas y baterías / o pagar por electricidad para que funcionen
  • Comprar repuestos o accesorios
  • Moverlos (y si te mudas?)

Nos cuesta espacio y dinero, pero también energía y tiempo personal.

No somos dueños de nuestros objetos: los objetos son dueños de nosotros. Nos quitan mucha energía, mental, física y económica.

Reducir la cantidad de objetos innecesarios de nuestra vida, en definitiva, nos ayudará a ahorrar dinero: menos costes de mantenimiento en seguros, reparaciones, sustitución y si no compramos, no gastamos... Y nos aporta energía y tiempo libre: se limpia en menos tiempo, todo está más recogido, es más rápido y fácil ordenar.

Solo tenemos que pensarlo dos veces antes de comprar algo nuevo o dejar entrar cualquier cosa en nuestro hogar. Para mi ha sido uno de los primeros y más visibles beneficios de mi vida minimalista.