jueves, 21 de agosto de 2008

Supongamos que hacemos mudanza

A veces ver el esfuerzo que nos va a suponer limpiar y organizar estancias como un garaje, un trastero o el cuarto donde todo cabe nos hace perder las energías antes de empezar.

¿Qué tal si nos lo tomamos de otra manera?¿Y si suponemos que nos vamos de mudanza? cuando pensamos de este modo, no queda más remedio que empezar, y lo hacemos con otros ánimos.

En nuestra cabeza está claro que debemos desprendernos de cosas, puesto que no todo se puede llevar al nuevo hogar, y esta actitud nos ayuda en la labor de mejorar la organización de la habitación. Serás capaz de discernir de modo más sencillo qué puedes tirar y qué debes guardar.

Recuerda que si te parece mucho trabajo, debes establecer tiempos cortos para trabajar en ello y siempre siguiendo unos pasos:
  • Sácalo todo de la habitación
  • Organízalo en cajas: las cosas que te quedas, las que eliminas, las que regalas o las que son para reparar.
  • Deshazte de la caja de cosas para tirar, regala lo antes posible lo que te sobra y repara lo que no funciona en un plazo determinado.
  • Ahora mira lo que tienes para colocar y el espacio de que dispones.
  • Divide todos los elementos por categorías similares
  • Coloca cada categoría en un lugar de la habitación
Recuerda no obligarte a hacerlo en una tarde o unas horas, puedes dedicarle un rato cada día. No hay prisa y lo importante es organizarlo todo de modo que sea lógico para ti. De este modo podrás encontrar lo que necesites siempre que lo vayas a utilizar.