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Tanto si trabajas en casa como si lo haces en una oficina, o incluso si teletrabajas, seguramente estés muy al tanto de las nuevas tecnologías. Como poco, si estás leyendo este blog, tienes un ordenador conectado a internet. Como la gran mayoría de la población, contarás con un teléfono con conexión a la red, utilices esta función o no (sólo una pequeña parte lo utiliza por miedo al recibo que pueda recibir a fin de mes...).
Y cada vez es un porcentaje mayor de la gente que utiliza en su ámbito profesional y personal las nuevas herramientas que prometen una gran productividad: smartphones, ebooks, tablet PC, pda's, y un largo etcétera que se incrementa con el paso de los meses.
Las nuevas tecnologías nos ofrecen muchos beneficios, pero también nos suponen un problema añadido: demasiada información. Y nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para recordarlo todo, y por eso utilizamos nuestros nuevos dispositivos para anotar todo aquello que no queremos recordar: cumpleaños, aniversarios, tareas pendientes, actividades rutinarias, lo que queremos comprar, el blog que queremos curiosear... ¿Crees que la agenda del móvil o tomar notas en la pda o el portátil es la forma más rápida de hacer tu trabajo?
Hoy quiero hacerte partícipe de un artículo que leí hace unos días. Sin duda, la herramienta más productiva no es ninguna vinculada con las nuevas tecnologías, sino el lápiz, ese que nos acompañaba durante nuestros años escolares y que ha sido sustituido por un lápiz convertido en plástico para pulsar un dispositivo tecnológico.
Te animo a leer las 9 razones para usar papel y lápiz y que me cuentes qué opinas. A veces, la productividad, y hacer las cosas más rápidas en casa o en nuestra oficina, pasan por simplificar las cosas.
Hemos hablado en más de una ocasión tanto de la procrastinación como de ser eficaces en lo que realizamos.
Hoy he recordado estos dos temas leyendo sendos artículos sobre estos temas. El primero de ellos sorprende por su afirmación: procrastinar envejece. Y es que cualquier tarea que vayamos dejando a un lado se convierte en una preocupación y en un problema de estrés, ya que cada vez que recordamos que debemos hacerlo es más grande y nos estresa más. Como se dice coloquialmente, es una pescadilla que se muerde la cola. Por este motivo, debe ser uno de los primeros focos que debemos abordar en nuestras viviendas.
Si hoy decides empezar a organizar un lugar de la casa, piensa en el lugar o zona que más quebraderos de cabeza te aporta, cuáles son los que menos te gustan o cuáles te estresan. Recuerda hacerlo poco a poco con alguno de los sistemas que has aprendido en Casa Perfecta, por ejemplo, el método de los 15 minutos. La ventaja de empezar por estos lugares en los que has procrastinado es que la satisfacción del trabajo realizado será mayor y te aportará más energía para continuar con otras zonas de la casa.
El tema de la eficacia lo hemos tratado cuando te hemos hablado de David Allen, tanto de sus libros como en la entrevista que nos concedió hace un año. Hoy he sabido que se ha publicado su nuevo libro, Sé más eficaz, en la editorial Planeta gracias al estupendo post de Tamara Vázquez. Tal y como hemos destacado en post recientes, Allen destaca la importancia de sacar cosas viejas para poder tener cosas nuevas, hacer limpieza de modo habitual, que las pequeñas cosas tienen un gran impacto... son temas que hemos tratado de una u otra manera en este blog y que, como puedes ver, se aplica a todos los ámbitos de la vida. ¿A qué estamos esperando para ser más eficaces?
Cada vez hay más gente que trabaja en casa o que tiene la oficina en casa. A pesar de que puede parecer atractivo, supone ser organizado y ser capaz de separar ocio, labores del hogar y trabajo en un entorno que normalmente está demasiado cercano.
Por este motivo, hoy hemos querido recopilar algunos métodos de organización personal, que te ayudarán en tu vida diaria, estés trabajando o disfrutando de tu tiempo libre.- Método GTD de David Allen: el método Get Things Done es un sistema completo de trabajo, siguiendo un flujo y planificando, liberando la mente de elementos innecesarios para concentrarnos en lo importante.
- Semana Laboral de 4 horas: Tim Ferriss es el autor del libro del mismo nombre, y promueve vivir y trabajar planteando metas y objetivos. De este modo, no trabajas por número de horas sino por conseguir aquello que te habías propuesto, logrando ser más productivo.
- Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva: Stephen R. Covey propone en su libro que planifiques planteándote unas metas y qué acciones debes llevar a cabo para lograr esa meta.
- Take Back Your Life: nada mejor que saber cómo utilizar la tecnología en nuestro beneficio para ser más productivos. Este libro de Sally McGhee enseña a configurar Microsoft Outlook para planificar tareas y actividades para alcanzar los objetivos.
- Zen to Done: esta metodología, promovida por Leo Babauta, es el GTD simplificado. Se basa en una lista de tareas "más importantes" y cerrada que ayuda a simplificar su implementación y el trabajo.
- Método Lean: simplifica los procesos de trabajo, elimina los materiales, herramientas y acciones innecesarios, y obtendrás los beneficios de este método de trabajo, utilizado por numerosas empresas y que se ha valorado como muy positivo en tiempos de crisis.
Por otro lado, te facilitamos el enlace a una página donde aportan varios consejos para aumentar la productividad en la empresa o en la oficina (esté en casa o no). Se trata de 7 maneras de incrementar tu rendimiento.
Todas las cosas nuevas que poseemos son una carga más y una responsabilidad. Generan compromisos y en algunos casos incluso problemas, en otros alegrías. Fundamentalmente, todo nos crea la necesidad de ser mantenido de una u otra manera y reparado.
Da igual que sea una vivienda, un vehículo, un libro o cualquier objeto del hogar. Hay que buscarle un lugar adecuado para estar, limpiarlo, mantenerlo y arreglarlo en el caso de que se estropee.
¿De verdad nos compensa seguir adquiriendo objetos en nuestra vida?¿Necesitamos nuevas cosas que precisarán más de nuestro escaso tiempo para ser cuidadas? Tú, ¿qué opinas?¿Es mejor vivir con menos o necesitamos objetos a nuestro alrededor porque hacen nuestra vida más fácil?
Muchas de nuestras madres y abuelas han dedicado la Semana Santa a realizar la Limpieza de Primavera. Era el inicio del buen tiempo y el momento en que se organizaba la casa para dar la bienvenida a la nueva estación con el hogar preparado.
En la mayoría de los casos se trata de una limpieza general, incidiendo sobre todo en aquellos lugares menos cuidados durante el año, como puertas y ventanas, esquinas difíciles, muebles, armarios y altillos.
Pero la limpieza de primavera también es aprovechada para organizar los armarios. Sacar prendas de entretiempo o incluso de verano y ponerlas a punto para ser utilizadas. Si eres de las personas que se está planteando estos días empezar a preparar tu armario o el de los niños, recuerda:
- Revisa cada prenda concienzudamente. Decide si encaja en tu estilo actual y debe quedarse, o si por el contrario ya no te gusta o te queda grande/pequeña y vas a sacarla de tu hogar (no olvides regalarla o donarla!)
- Repara cualquier desperfecto, desde botones hasta descosidos, o añádeles algún toque personal para crear una prenda nueva en pocos minutos
- Lava las prendas, plánchalas y busca su hueco en el armario, donde convivirá durante un par de meses con ropa más gruesa
- Saca del armario los jerseys de lana o que ya no vayas a utilizar más, y deshazte de lo que no esté en buenas condiciones (para qué guardar algo que ya no quieres?)
Organizar el armario y deshacerse de ropa no es sólo por el hecho de adaptar las prendas a nuestros gustos y estilo actual, sino también porque es una manera de permitir la entrada a nuevas adquisiciones. No todo el mundo tiene la capacidad económica de eliminar todo el armario y salir de compras a llenarlo, por lo que seleccionar muy bien las nuevas prendas y las que se quedan es muy importante.
Si esta misma noche o mañana caminas por la calle, te cruzarás con mucha gente. Lo habitual es que se crucen miradas, pero después se desvíen y no suceda nada más. ¿Qué crees que pasaría si en lugar de apartar tu mirada, sonríes a la persona que tienes delante?
Lo más probable es que esa persona, a su vez, te sonría. Es inevitable y hasta alegra el día. Y muy probablemente, la persona que va detrás de ti vea la sonrisa de la otra persona, piense que le están sonriendo a ella y haga lo mismo. Estarás creando un vínculo de alegría a tu alrededor que seguramente ayude a estas personas a tener un mejor día.
Esto es lo que me contaban esta mañana durante una reunión. Y razón no falta! En el mundo actual, faltan sonrisas y también abrazos. Son gestos sencillos, que no cuestan nada y que hacen que tú y la gente de tu alrededor viva cada día con más alegría y mejor humor.
Sé que este no es un tema habitual del blog, pero me conformaré si he conseguido, al menos, que te replantees la próxima pelea con tu pareja, tus vecinos o tu familia. Me alegraré si mañana te levantas de mejor humor y sonríes un poco más. Y me sentiré orgullosa de haberte recordado lo importante que es crear amor, porque es el principio de que la energía fluya y de que nuestras vidas sean un poco menos caóticas y menos introvertidas.
Sonríe, por favor
A tod@s nos encanta tener libros en la cocina. Recetas de ensaladas, de carnes y pescados, de pasta, de postres o de todo tipo de platos tradicionales.
Pero lo que no nos cuenta nadie es que los libros y revistas, igual que el resto de mobiliario de la cocina, se llena de grasas y diferentes tipos de manchas mientras cocinamos. Y a diferencia del resto de superficies, no son fáciles -por no decir imposible- de eliminar.
Por ello, lo mejor es reservar parte de un mueble con puerta para guardarlos y sacarlos cuando sean necesarios. Eso si aún quieres mantenerlos en la cocina. Si no es así, déjalos donde prefieras en la habitación de la casa más cercana, para que sea rápido acudir a él si lo necesitas.