martes, 8 de julio de 2008

Planchar I: elementos básicos

Para muchas personas, planchar supone una tarea tediosa, cansada y aburrida. En muchas ocasiones esta situación tiene varias causas:
  • No sabemos planchar y/o nos resulta difícil
  • Procrastinación: hemos sido perezos@s y hemos dejado la plancha para otro día, acumulando una buena montaña de prendas
  • ¿Para qué planchar? Mucha de mi ropa, bien tendida, no tiene apenas arrugas...
Planchar es una de las tareas domésticas más subcontratadas. ¿Quién no conoce a alguien que tiene contratada a una persona por horas, la mayor parte de las veces para planchar la ropa? Pero ni a todos les desagrada planchar ni todo el mundo tiene dinero para pagar para que se realice esta labor doméstica. Por eso hoy iniciamos una serie de post en las que pretendemos, modestamente, darte algunos consejos para que planchar no sea tan aburrido.

En primer lugar, te indicamos cuáles son los elementos básicos que vas a necesitar:
  • Una plancha de vapor o un centro de planchado. Elígelo a tu gusto. Para los que tienen mucha plancha porque hay muchos miembros en la familia, seguramente les compense más utilizar un centro de planchado. Si no, una plancha de vapor servirá perfectamente. Procura asegurar que tenga regulador de temperatura para poder elegir la que corresponde a cada tejido. Si tiene termostato te indicará, además, cuándo alcanza la temperatura adecuada. Cuando compres la plancha, fíjate bien en el peso. Cuanto más ligera, mejor, y si es de vapor recuerda que pesará más cuando llenes el depósito. Procura que tenga un mango completo para sostenerla bien y evitar caidas. Hay planchas sin cable y otras que llevan alargador. Busca la que tenga base antiadherente, y te evitarás tener que estar limpiando las pelusas constantemente.
  • Una buena tabla para planchar. Las tablas te ayudan a acomodar la ropa sobre ella y facilitarte así su planchado. Lo ideal es que sea metálica y esté cubierta con una funda especial. Suelen llevar un soporte metálico en un lateral que te permite dejar la plancha en reposo mientras reacomodas la prenda. Algunas llevan un soporte o enchufe para el cable de la plancha. Busca una tabla plegable, que pueda regularse en altura, que sea ligera para transportarla mejor y que sea muy estable para que no se te mueva mientras planchas. Si no quieres contar con una tabla de planchar, puedes hacerlo "a la antigua usanza", sobre una mesa de madera. En ese caso, coge una manta muy fina para planchar sobre ella.
  • Perchas: para ir colgando la ropa tras su planchado, sobre todo lo que irá colgado en barras en el armario o vestidor (no pongas unas camisas sobre otras mientras estén calientes, dejaría marcas y arrugas)
  • Soporte (una silla serviría perfectamente) para ir dejando la ropa recién planchada que después guardaremos
  • Vaso con agua para llenar el depósito, que normalmente viene con la plancha. Procura no exceder el límite marcado por la plancha para el llenado del depósito.
  • Uno o varios paños para planchar (de algodón fino o muselina).
  • Un taburete graduable, para planchar sentados.