
Ahorrar es de esas palabras de las que a uno le gustaría hablar, pero que por lo general nos resulta difícil o imposible. La vida actual nos impide ahorrar o al menos, nos impide hacerlo tanto como nos gustaría.
Aunque no os vayamos a descubrir nada nuevo, si estás interesad@ en tus finanzas, miras al detalle si tu consumo de gas o de agua se ha reducido este mes, o tienes en cuenta lo que compras en el supermercado para sacar algunos céntimos e invertirlos en otra cosa, seguro que te gustará leernos.
Te daremos algunos consejos. Hoy empezaremos por el ahorro de agua. Este año se celebra la Exposición Universal Zaragoza 2008, cuyo tema principal es el agua en todos sus aspectos. Un bien escaso, aunque en algunas zonas del mundo no lo parezca, que debemos cuidar y que, utilizado con medida, nos ayudará también a ahorrar unos céntimos en casa.
- Cierra levemente la llave general de paso de agua. No lo notarás y estarás ahorrando.
- Dúchate en lugar de bañarte. Ahorrarás el 50% del agua.
- Llena la lavadora para realizar el lavado de ropa.
- Instala perlizadores/economizadores de agua en tus grifos. Procura comprarlos de buena calidad, ya que ahorrarás realmente hasta el 50% de tu consumo. Recuerda que tienes para todo tipo de grifos en casa, incluida la ducha.
- Utiliza un lavavajillas. Bien usado puede ahorrar hasta un 60% del agua frente a lavar a mano. Para ello, escoge el tamaño de lavavajillas adecuado para tu hogar, utilízalo cuando esté lleno, usa programas de lavado económico, no aclares los platos antes de meterlos en él y evita fregar en su interior cacerolas y sartenes de gran tamaño.
- Ahorra con el cubo: nos encantó esta iniciativa cuando la conocimos hace unos meses. Puedes conocerla pulsando aquí. Se trata de aprovechar el agua que dejamos correr en la ducha cuando encendemos el grifo y esperamos a que se caliente el agua.
Puedes ver más consejos en esta web.
1 comentario:
El ahorro es un concepto que todos intentamos aplicar en nuestra vida cotidiana, pero a veces parece que las circunstancias nos lo hacen más difícil de lo que nos gustaría. Sin embargo, hay prácticas sencillas, como las que se mencionan en este artículo, que realmente pueden marcar la diferencia, sobre todo cuando se trata de recursos como el agua. La idea de cerrar levemente la llave general de paso o de ducharse en lugar de bañarse son consejos prácticos y efectivos que pueden reducir significativamente el consumo de agua sin afectar nuestra calidad de vida. Además, pequeñas inversiones como los perlizadores en los grifos o el uso de un lavavajillas bien aprovechado no solo contribuyen al ahorro económico, sino que también tienen un impacto positivo en el medio ambiente. El ahorro no tiene que ser algo complicado, sino que puede ser una serie de pequeños hábitos que, a largo plazo, suman grandes beneficios.
Publicar un comentario