miércoles, 5 de agosto de 2015

Obras en casa: cocinas y baños



Hacer pequeñas reformas en casa no siempre supone inconvenientes. Pero cuando hablamos de baños y cocinas, el tema es más complejo: se trata de las zonas de la casa más complejas y, en algunos casos, las más caras de reformar en un hogar medio.

A la hora de enfrentarse a este tipo de obras hay que tener muchos aspectos en cuenta:

  • ¿Vas a vivir en casa? Convivir con ruidos, golpes, personas ajenas a nuestra familia, mobiliario desubicado, algunos días sin agua o sin poder cocinar... Tienes que prever con anticipación si podrás estar en alguna otra vivienda o si debes planificar y gestionar estas incomodidades para toda la familia.
  • ¿Sabes dónde vas a reubicar todo lo que tienes ahora almacenado en ese espacio? Seguramente hicimos un destrasteo hace poco tiempo y pensamos que tenemos muy pocas cosas. Pero en realidad son más de las que creemos y sacarlas de su espacio para "desubicarlas" durante unos días puede suponer una incomodidad. Búscales un lugar temporal.
  • Limpieza: compra elementos de fácil limpieza y que no necesiten muchos cuidados. Recuerda que casi todo se puede limpiar con agua, jabón neutro y una bayeta de microfibra bien escurrida.
  • Colores. Nosotros cambiamos a lo largo de los años. Utiliza colores suaves o neutros para la mayoría de los elementos estables (azulejos, muebles, saneamientos) y aporta color en aquellos que sean de fácil sustitución con los años (decoración, pintura, etc.)

Baños:

  • Hay elementos que tardarán años en cambiarse (o no se cambiarán), como azulejos y saneamientos. Intenta elegirlos de calidad porque su cambio supone obra, de nuevo. 
  • Si pones mampara de ducha, busca una de calidad, que acepte bien el paso de los años y cuya empresa fabricante garantice recambios de ruedas, tiradores y otros detalles.
  • Piensa en el almacenamiento. Un baño necesita espacio para guardar toallas y productos de higiene. Necesitarás cajones y estantes para todo ello. Si además guardas los elementos de limpieza para el baño en esta zona, recuerda dejar espacio disponible para ello.

Cocinas:

  • De las dos estancias, es la más compleja. Hay que tener en cuenta muchas más variables: número de enchufes, adquisición de electrodomésticos, tipo y calidad de los muebles, accesorios, diseño...
  • Si tienes una idea clara de lo que quieres, díselo a la empresa con la que vas a trabajar. Si estás abierto a sugerencias, deja que te aporten al menos dos o tres diseños que se ajusten a tu espacio y respeten cualquier idea inicial que tú ya tengas.
  • Intenta optimizar el espacio: piensa en los utensilios de cocina que tienes y qué necesitas para organizarlos. Ten en cuenta qué echas en falta para mejorar: ¿tal vez más espacio de despensa? ¿o de almacenaje de cacerolas? O una barra para desayunos? No es lo mismo una casa en la que viven una o dos personas que una familia de cinco, por ejemplo. Las necesidades cambian. ¡También con el paso de los años!
  • Electrodomésticos: búscalos de alta eficiencia energética, A+ o superior. Tu bolsillo lo agradecerá.
  • Ten en cuenta todos los enchufes que puedas necesitar en tu día a día, pero sé racional.
  • Iluminación: es importante, planifica bien dónde estarán y cómo serán las luminarias. También dónde se colocarán los interruptores y cómo serán.
  • Es el momento de enfrentarse a dudas y elecciones de elementos en los que no pensaste: ¿inducción o gas? ¿qué potencia eléctrica necesito en casa? Qué grifo  y qué fregadero compro?
  • Si vives en casa, tendrás que tener en cuenta las necesidades básicas de higiene y alimentación: ¿habrá agua caliente para ducharse?¿podrás comer y cocinar en casa? ¿Dónde colocaremos la nevera? ¿Dónde lavaremos la ropa?