domingo, 1 de marzo de 2015

Vidas minimalistas: realidad y ficción


Vivir mejor con menos. Ser más felices. Compartir más tiempo con nuestro entorno. Tener más dinero. Hacer lo que nos gusta. Trabajar menos, disfrutar más.

¿Alguien no desea esta vida?

Seguramente has escuchado a alguna persona mayor, normalmente nuestros abuelos, decir que los objetos no nos dan la felicidad. Que tener más cosas no significa ser mejor. La sociedad de consumo en la que estamos inmersos nos ha hecho creer lo contrario: ir a la moda, tener el último teléfono, decorar nuestra casa "a la última"... todo esto es estar "dentro", que los demás te valoren y te reconozcan, sin prestar realmente atención a quién eres ni cómo eres. Apariencias, en definitiva.

Pero hay gente que, desde hace años, intenta demostrar lo contrario. En su vida real o a través de documentales. ¿Vemos algunos ejemplos?

Heidemarie Schwermer, alemana con de dos hijos (hoy, también con nietos). Tal vez la recuerdes si te digo que en 1996 saltó la noticia en los periódicos de su "extravagancia": esta profesora, pedagoga y persona acomodada, había decidido, con 56 años, vivir sin dinero. Solo a base de trueque: a cambio de casa y/o comida, te cuido el jardín, voy a recoger a los niños o realizo una jornada de consultoría.

Empezó con un experimento de un año: vendió su casa, repartió el dinero entre sus hijos y sus muebles entre vecinos y organizaciones que lo necesitaban. Hoy lleva ya 17 años viviendo sin dinero, y reconoce que es muy feliz (a pesar de haber pasado por momentos muy difíciles, también).

Se ha realizado un documental, Vivir sin dinero, que habla sobre su vida fuera de la economía global y dentro de la economía colaborativa. Puedes ver el trailer aquí.

Microtopía es otro documental. Cuenta la vida de varias personas que buscan, de diferentes modos, la libertad, el minimalismo y otra forma de disfrutar de nuestro planeta. Tienes más información y el trailer aquí.

Un documental que merece mucho la pena: My Stuff. Petri Luukkainen, director finlandés, decide hacer un experimento durante un año para intentar averiguar si realmente necesita todo lo que tiene. Encierra todas sus pertenencias en un trastero durante un año y se auto impone algunas reglas, entre ellas: sacar solo una prenda al día y no comprar nada. Se demuestra a sí mismo que no necesita todo lo que tiene y que puede prescindir de casi todo (incluso de su teléfono móvil!). Puedes ver el trailer aquí, y descargar el documental aquí.

También están aquellos que hacen experimentos como vivir un año sin compras, como estos dos canadienses.

Y como blogueros, aunque hay muchos com Leo Babauta de Zen Habits a quien os recomiendo seguir, hoy os destacaré dos diferentes: Joshua Becker (con una vida normal que inspira, realmente) y Jon Valdivia.

En otro post, os contaré acerca de otros interesantes lugares que podéis visitar.