jueves, 19 de febrero de 2015

Ropa: revisando el armario

El armario sufre dos revisiones al año: en los cambios de temporada, aprovechando el cambio de armario. Intento mantener la ropa que me sienta bien, que necesito para trabajar o que me gusta. Ahora he dado un paso más: vamos a tener solo la ropa suficiente, ni una más ocupando espacio.

Como la idea de comprar por comprar nunca me ha atraído, y llevando una vida más minimalista no es necesario tener nada de más, no suele entrar mucha ropa en casa. Así que la labor de revisar el armario bajo esta nueva perspectiva pensé que no tendría mucho resultado.

Pero los armarios son esos lugares en los que las gratificaciones son más inmediatas: siempre están sobrecargados de ropas y complementos y es fácil llevar a cabo una limpieza que se "note" de modo inmediato.

Un repaso con mi nueva "vara de medir" hizo el resto: ¿realmente necesito tantos cinturones, muchos de los cuales no me pongo desde hace años? ¿Por qué conservo estos jerséis y esta camisa, si cuando me la pongo es "por obligación"?

No me gusta ser radical en nada, pero hace poco descubrí el Proyecto 333, en el que, aprovechando la temporada veraniega, se propone utilizar 33 prendas durante 3 meses (excepto pijama y ropa interior). Por supuesto, se puede vivir con 33 prendas, pero nos hemos habituado a utilizar más, y parece que nos cuesta deshacernos del resto. Se trata de vivir mejor, con menos. Yo, al menos en invierno, no pretendo acceder al reto, pero me sirvió de idea y de base para pensar en las prendas que tenía y hacer la criba de un modo más racional.

Como me ocurrió en la cocina, he dejado algunas prendas en cuarentena. Creo que en pocos días saldrán del armario para no regresar.