martes, 17 de febrero de 2015

Iniciando el camino: ¿por dónde empiezo?


Nos movemos por impulsos. Por este motivo, siempre comenzamos las tareas deprisa y con mucha energía y, cuando estamos a medio camino, las dejamos para otro día. O para nunca acabarlas. Una de las reglas que siempre hemos destacado es la de que las tareas se planifiquen y se hagan poco a poco, en lugar de dedicarles muchas horas en un solo día.

Con esta máxima y el objetivo de comenzar el camino por algún lugar que reportara una gratificación rápida o casi inmediata (detalle muy importante si queremos que el resto de la actividad se siga realizando posteriormente), me dirigí a la cocina, el lugar que debía destrastear antes de cualquier cambio significativo.

Joshua y Ryan, los Minimalistas, de los que te hablé en esta entrada, iniciaron su camino en 2009. Joshua había comenzado tras conocer a otro minimalista y animó a Ryan a que ambos simplificasen su vida y la documentasen en su blog durante 21 días. Ya en esta entrada te comenté la importancia de las rutinas y de dedicar al menos 21 días para que un nuevo hábito en tu vida se convierta en lo habitual.

Resumiendo su historia, aunque la puedes leer en el enlace anterior de su blog, Ryan primero hizo la labor de destrastear (tal y como explico en esta entrada), y después empaquetó y tapó todas sus pertenencias. Una a una. El objetivo es determinar qué objetos eran realmente los necesarios en su vida. Cada día, destapaba los objetos que necesitaba usar: los de higiene, limpieza, la ropa que se iba a poner... incluso los muebles, y pasado un tiempo que había establecido, lo que no hubiese utilizado lo eliminó. De este modo solo tendría lo que realmente fuera necesario.

Drástico o no (que cada uno lo valore según su criterio), fueron sus inicios. Con esta idea en mente hice una labor de eliminación de cosas superfluas en mi cocina. No era mi pretensión tapar o cubrir mi casa, así que lo mejor era ser estricta con el proceso. Lo primero: vajilla y vasos. ¿Utilizamos todos los que tenemos? Si vivimos dos personas en casa, y en contadas ocasiones somos cuatro, ¿para qué quiero entre 6 y 10 platos y vasos de cada tipo, hasta una cantidad que no quiero ni contar? Si además los lavas siempre después de cada comida, estarán preparados para ser usados de nuevo: es un sinsentido tener por tener.



¿Utilizo este aparato?¿Necesito estas cucharillas de medir? Todo pasó por el filtro habitual cuando nos deshacemos de aquello que no es necesario, pero aplicando una vara de medir más alta. En una hora, los armarios estaban más ligeros. Di una tregua a algunos objetos, manteniéndolos en cuarentena de un mes. Si en ese tiempo no me han hecho falta, saldrán de casa. Muchas de las cosas han sido regaladas o donadas, las inútiles han ido al contenedor.

Ha sido un primer paso, pero soy consciente de que algunas cosas tienen aún la duda rondando sobre ellas. Volveré :)

4 comentarios:

Maru dijo...

Hola madre mia ojala yuo pensara igual, pero como me deshago de todo y si alguna vez lo necesito, que conociendome lo necesitare. Yo quiero reducir mis trastos pero me cuesta.

Darey dijo...

Hola Maru
es necesario evaluar cada objeto. Si su coste es muy pequeño, y en algún momento lo necesitas, tal vez sea mejor volver a comprarlo. La mayoría de las cosas que no has usado en el último año, es bastante probable que no vuelvas a necesitarlas. Y en caso de tener que comprarlas de nuevo tiempo después, normalmente son objetos mejorados, más modernos o acordes al tiempo en que los vas a usar. No es fácil, te animo a leer el blog y hacerlo con tranquilidad.

Nadia Luna dijo...

yo hice exactamente lo mismo hace un tiempo cuando me mude a un hogar mas pequeño
luego, me volvi a mudar a un lugar aun mas grande y realmente note el esfuerzo y el trabajo que habia hecho
no fue en vano, ahora mi casa esta mucho mas despejada
ya no se desordena tanto "por si sola"
las cosas al tener su lugar, se ordenan rapidisimo y realmente el porcentaje de cosas que "deseariamos no haber tirado" ha sido practicamente nulo.

aunque admito que hubo un "porta platos" que no me servia por ser pequeño y fue reemplazado por unomas grande, y despues descubri que en vez de tirarlo podria haberlo utilizado para ordenar los platos en la alacena...

pero sinceramente no es para tanto, puedo adquirir otro en cualquier momento
sin embargo, haberme deshecho de una incontable cantidad de trastos ha hecho mi vida mucho mas facil
(y limpia!)

Darey dijo...

Felicidades Nadia Luna. Es cierto que las mudanzas ayudan mucho, porque se convierte en una obligación el tener que seleccionar objetos y deshacerse de cosas.
Esto me ha traído un recuerdo que os contaré en un post. Gracias!