sábado, 9 de mayo de 2009

Involucrar a toda la familia

Hace unos días, una de nuestras lectoras, Cattys, nos preguntaba cómo conseguir involucrar al resto de la familia en las tareas del hogar.

Os vamos a remitir a varios posts ya publicados en Casa Perfecta, que os darán ideas de cómo organizaros para que todos participen.

En primer lugar, echad un vistazo al post En casa vivimos todos, que deja claro que si en casa hay 4 personas, todos tienen que colaborar, en mayor o menor medida, a su limpieza y organización.

Donna Smallin también nos daba algunos consejos en la entrevista concedida a Casa Perfecta hace unos meses.

Y en Estrategias sencillas para todos los días, te dábamos consejos para establecer normas en casa.

También debes tener en cuenta que no todos tenemos la misma tolerancia al desorden. Tal vez tu hijo ha dejado sus calcetines tirados en el suelo y, aunque pasa por delante de ellos diez veces, no los ve. Eso significa que tú también tienes que poder tolerar cierto grado de desorden para poder convivir. Si no puedes porque un impulso te obliga a recoger lo que haya por medio, no puedes pedirles ese esfuerzo extra a quien no es capaz de verlo por sí mismo.

Evita las disputas: basta con recordar amablemente lo que cada uno debe hacer o hacer ver el desorden que tal vez ellos pasan por alto. Por ejemplo, puedes decirle a tu hijo que tiene los calcetines en el suelo con el mismo tono de voz que si le dijeras que le ha llegado una carta.

Por supuesto, predica con el ejemplo: no esperes que los demás dejen sus zapatos en el zapatero o el abrigo en el armario si tú mism@ no lo haces.

Enseña a tu familia las ventajas de ser organizado: todo estará siempre en el mismo sitio, no se perderán las cosas necesarias, sabremos qué ropa hay en el armario, ahorraremos mucho tiempo y, sobre todo, podremos descansar más y nuestra mente se dedicará a temas más importantes que a recordar dónde estaba el recibo que había que pagar.

Y recuérdales que con una simple "plataforma de salida" que se prepare cada noche antes de acostarse, pueden ahorrar hasta cinco horas de su tiempo.